domingo, 23 de septiembre de 2007

Omaxsaupitau


Cuando se edifico la ciudad de la Nueva España, los españoles continuaron su labor de expandir el territorio, pues no satisfechos con lo obtenido, deseaban mas riquezas para si mismos y para la corona.

Haciendo un pequeño recuento, recordemos que el territorio mexicano comprendía lo que es ahora gran parte de los Estados Unidos, siendo estas las tierras en donde nació el siguiente mito:

Los habitantes del lugar recorrían las montañas en busca de alimento, pues al ser tierras áridas en su mayoría, les era difícil conseguir lo suficiente para subsistir. Ellos conocían los peligros a los que se enfrentaban , pero los conquistadores no, motivo por el cual uno de ellos fue sorprendido por una enorme sombra .Luego sintió como unas enormes garras lo tomaban por su espalda. Cerro los ojos y cuando los abrió estaba en un nido situado en lo alto de los riscos; un ave se lo había llevado, obviamente era demasiado grande el animal para poder realizar esta maniobra.

Nunca menciono la forma en que se escapo, solo dijo que era un ave horrible y de gran tamaño la que lo abandono a su suerte en aquel desolado nido con tres pájaros gigantescos, pero no tanto como el que lo había llevado ahí . La gente refirió que se trataba de un omaxsaupitau, un gigantesco pájaro trueno con apariencia de águila, temido por los indígenas e indios del norte.

Aseguraban que el animal robaba gente para alimentar a sus crías , lo que pudo ser comprobado por el español, quien aseguro que en el nido había huesos humanos. El relato es fantástico e imaginativo, a no ser por que en Norteamérica se habla de enormes aves de rapiña no identificables.

La mitología americana los da a conocer como pájaros trueno porque, según el batir de sus alas se asocia con el sonido del trueno.

En la actualidad, por muy difícil que pueda resultar , en 1977, se hablo en los EU de unos enormes pájaros negros con apariencia de buitres. Tenían pico ganchudo , un anillo blanco en torno al cuello y alas que, según se calculo , median mas de tres metros.
Este suceso desato gran polémica ya que había quienes aseguraban que ninguna ave podía cargar a un niño de 27 kilos, esto debido al rumor de que se llevaban a niños de 10 años; mas tarde otras personas dijeron haber visto volando hacia el sur a las mismas aves.

Es comprobable que hace 8000 años existían en Norteamérica aves de rapiña monstruosas conocidas como teratorns. Estas aves prehistóricas se asemejaban a los buitres pero eran mas activas que sus equivalentes modernas. Los fósiles encontrados a lo largo del continente muestran que la especie mas común tenia una envergadura de hasta cinco metros.

Estas deducciones podrían hacernos creer que efectivamente, en la época colonial se pudieron haber encontrado aves de este tipo , siendo también mas fácil el escape de los extranjeros , ya que ellos traían consigo armas de fuego, objetos con los que no contaban ni los mexicanos ni los norteamericanos.

El Choko

Las leyendas del Choko son tan comunes para los moradores de Morelos, que nunca se confían en un pequeño niño; tal es el caso de Francisco, un viejo pastor que todavía en estos días lleva su rebaño al monte:

Francisco estaba, como de costumbre, cuidando su rebaño, pero ese día la noche cayo mas temprano, recuerda que de regreso a casa, se puso furioso por que una de sus ovejas se había extraviado, así que volvio al monte en busca de ella. El largo camino le hizo olvidar el tiempo , y muy cerca de la media noche, escucho que lloraba desesperada la oveja, por lo que no dudo en ir a salvarla. El sonido aumentaba cada vez que se acercaba a las barrancas . Después de un rato vio que un niño vestido de indito llevaba su oveja.

-“Pero ,¿Cómo puede cargarla?-se pregunto-. No importa esa oveja es mía.”

Y comenzó a perseguir al niño , quien corría con gran facilidad. Seguro estaba Francisco de que la oveja era suya; si no, ¿ por que corría el pequeño?

Francisco al ser una persona de edad, ya no ve bien por la noche pero se percató que andaba muy cerca de las barrancas por lo cual se detuvo. Fue entonces cuando su sorpresa aumento al mirarse en la orilla de la barranca mas profunda de la zona.

-" Pero, ¿Cómo pudo pasar ese niño?-" se preguntaba al mirarlo del otro lado sonriendo.

Francisco que es mas terco que una mula , grito molesto al niño:

-¡Devuélveme mi oveja!-

Y justo en ese momento se dio cuenta que el niño no llevaba tal animal; por el contrario, solo llevaba colgando del lado izquierdo un morral. Don Francisco recordó que ese era el atuendo del Choko; el mismísimo demonio en niño.

Muchos cuentan que al encontrarse con él, si uno pone atención, salen de su morral los aterradores gritos de almas de las personas que este ser se ha llevado, engañándolos a cruzar por las barrancas y a otros tantos por tentarles la codicia de mostrarles el oro que carga en su viejo morral.


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